Paseo de Alemanes

ALEMANES DE CAMERON *

VM Egia Astibia

Este mes de mayo se cumplen cien años de la llegada a Pamplona de un pequeño contingente de tropas alemanas procedentes de Camerún. Contaremos brevemente de donde surge y, porque ha persistido desde entonces el popular nombre de Alemanes, para designar al paseo que bordea la orilla derecha del río Arga, en el meandro de Aranzadi de Iruñea.

A finales del siglo XIX, se produjo el reparto de casi la práctica totalidad de Africa entre las grandes potencias coloniales de la época. Alemania se quedó con territorios como las actuales Tanzania o Camerún. Pocos años después, la gran guerra mundial de 1914, llevó también sus batallas a los territorios africanos.

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Oficiales alemanes en Kamerum 1914. Foto:commons.wikipedia. 14carmen14

El pequeño contingente militar alemán del Camerún estaba rodeado por las tropas aliadas, al norte, británicos y franceses, al oeste los belgas. La presión de dichas tropas hizo que el ejército alemán fuera empujado hacia el sur hasta poder refugiarse en la Guinea española, cuyo gobierno permanecía “neutral” en la confrontación. Aunque la mayor parte del ejército, formado por tropas autóctonas, quedó refugiada en Fernado Poo, cerca de mil alemanes, la mayoría mandos militares, aunque también algunos civiles, comerciantes, sanitarios, ingenieros, religiosos y sus familias, fueron trasladados en el mercante Extremadura hasta desembarcar en Cádiz. El Gobierno de Madrid los iba a acoger como refugiados, siguiendo el Pacto de la Haya, haciéndose con los gastos de su estancia y manutención, al menos de los militares. Repartidos entre las ciudades de Alcalá de Henares, Valladolid, Zaragoza y Pamplona, el día seis de mayo de 1916 llegaban a la Estación del Norte de Iruñea, 247 ciudadanos alemanes de los cuales algo más de cincuenta eran civiles. El alcalde Manuel Negrillos editó un bando arengando a los pamploneses a que dieran una buena acogida a los súbditos alemanes dando muestra de su nobleza y cortesía y rogando a mi pueblo se abstenga de hacer ninguna clase de manifestaciones que puedan ofender los sentimientos de nadie. Los militares fueron alojados en dos barracones preparados en el interior de la Ciudadela y los civiles, la mayoría contando con bienes suficientes, se fueron alojando en distintas fondas y posadas de la ciudad.

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Prisioneros en Pamplona 1916. Así titula la fotografía la Commons.wikipedia. (Podría corresponderse con la zona de la Magdalena cercana a la muralla conocida como la Cazuela)

En la época era costumbre generalizada, durante el verano, el bañarse en el cercano río Arga. Una pequeña playa formada en la orilla derecha del mismo, frente al molino de Ziganda en la Magdalena, era utiliza habitualmente por los soldados, conociéndose al lugar como el río de los quintos. Los soldados alemanes, haciendo grupo, acudían a bañarse a un lugar cercano, unos doscientos metros aguas abajo. Bien preparados físicamente, enseguida hicieron gala de sus habilidades, colocando un trampolín y una soga que atravesaba la corriente. Y no sólo eso sino que, no dudaban en bañarse también en invierno, y es muy conocida la noticia, relatada por Arazuri, de que en alguna ocasión tuvieron que romper el hielo para poder zambullirse.Tal gusto le tomaron al lugar que, en 1919, el Ayuntamiento autorizó al súbdito alemán Karelius Arutzen a establecer allí, una caseta en donde se alquilaban trajes de baño y corchos para los que no sabían nadar. Es sabido que a finales de la década de 1930 solían cobrar una ochena por gastos de cabina y baño.

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1910. El lugar elegido por los alemanes para tomar sus baños. Foto: colección Arazuri

El historiador alemán Friedich Steinbach en su libro Deutsche Kamerun, se hace eco de una reyerta que una noche de los sanfermines de 1918 tuvieron algunos de los soldados alemanes que venían animados de la fiesta, con los miembros del cuerpo de guardia de la Ciudadela, por increpar a la reina española Victoria Eugenia. Se supone que lo hacían por ser prima del rey inglés Jorge V, aunque también lo fuera del káiser alemán. La cosa terminó con seis heridos por arma blanca y varios contusionados más, en lo que el autor da por llamar, de forma jocosa, la Batalla de Sanfermín.

Pero también es conocido que dentro del grupo de refugiados había algún camerunés autóctono. La prensa de la época refleja la noticia de tres de ellos que en una misma ceremonia fueron bautizados, comulgados y confirmados en la iglesia de San Agustín.

1916.12.27 ABC
ABC 27.12.1916

Terminada la contienda, en octubre de 1919, la gran mayoría recuperaron sus pasaportes y volvieron a su país de origen. Unos pocos se establecieron en Iruñea y algunos apellidos como Raschee, Lange o Frommknecht todavía persisten entre los habitantes de la capital.

El denominado Paseo de Alemanes en el barrio de la Txantrea de Iruñea (oficialmente llamado Calle del padre Esteban de Adoain) cobra en estos días de Mayo su particular protagonismo al celebrarse allí, la multitudinaria comida popular de las fiestas txantreanas. Sin duda recordaremos hoy, los sucesos de hace un siglo.

*En todas las referencias de la prensa en castellano, el nombre del país africano viene escrito como Camerón